Cuánto cuesta de verdad un camión parado (y por qué tardar en contratar sale caro)
Un camión aparcado en la campa parece que no gasta. No quema gasoil, no pasa peajes, no genera dietas. La sensación es de cero. La realidad es otra: el contador de los costes fijos no se detiene nunca, y una vacante sin cubrir lo deja girando en el vacío semana tras semana.
Vamos a ponerle números, que para eso están publicados.
Los costes fijos no paran cuando el camión sí
Da igual que la tractora no se mueva: el seguro se devenga cada día. La cuota de la financiación o del renting llega a fin de mes puntual. El impuesto de vehículos, la inspección, el estacionamiento en la base y la amortización del equipo siguen corriendo. Un camión pierde valor también aparcado.
Es la parte del negocio que no entiende de si hay conductor o no lo hay. Y por eso una baja, una jubilación o una marcha imprevista se convierten en un goteo de dinero desde el primer día, aunque en la cuenta de explotación tarde en verse.
El número oficial: unos 85 € por cada día parado
No hace falta estimarlo a ojo. El Observatorio de Costes del Ministerio de Transportes publica el desglose por tipo de vehículo, y la cuenta sale sola:
Un vehículo articulado de carga general en transporte nacional soporta 31.251 € al año en costes fijos: unos 85 € por cada día que pasa parado. Si trabaja en internacional, la cifra supera los 100 € diarios. Fuente: Observatorio de Costes del MITMA, actualización de enero de 2025, recogido por TDR Jobs.
Haz la cuenta con tu caso. Una vacante que tarda un mes en cubrirse son unos 2.550 € tirados solo en costes fijos de un camión nacional. Dos meses, que es lo que tarda hoy más de un proceso de selección en este sector, superan los 5.000 €. Y eso por cada camión sin conductor.
Ese dinero no aparece en ninguna factura con el concepto «vacante». Por eso duele menos que una avería. Pero es más caro que muchas averías.
El coste oculto: lo que no sale en la tabla del Ministerio
Los 85 € diarios son solo la parte medible. Lo que de verdad hace sangre es lo que hay alrededor:
Las rutas que rechazas. Cada carga que dices que no puedes hacer es facturación que se va, y el margen del transporte no da para regalar viajes. Si el camión parado hacía dos rutas nacionales por semana, la pérdida real multiplica varias veces el coste fijo.
Los clientes que se van. El cargador al que le fallas dos veces busca otro transportista, y en este mercado lo encuentra. Recuperar un cliente perdido cuesta mucho más que no perderlo: la vacante de hoy puede ser la cartera de clientes de mañana.
La plantilla quemada. Mientras la vacante siga abierta, los huecos los cubren tus otros conductores: cambios de ruta, findes tocados, horas al límite del tacógrafo. Un equipo quemado cubriendo agujeros es la antesala de la siguiente baja. La vacante llama a la vacante.
Contratar también cuesta: retener es la otra mitad
La solución tampoco es gratis. Encontrar al conductor es solo el principio: luego vienen el papeleo, el reconocimiento, la formación en tus rutas y tus clientes, y las semanas hasta que rinde como el que se fue.
Incorporar y formar a un conductor nuevo hasta que es plenamente productivo supera los 10.000 €, según estimaciones del sector (Movildata/Eurowag, 2025).
La lectura es doble. Primera: cada conductor que se te va por descuido —una nómina que no se actualiza, unas rutas mal repartidas— te cuesta una vacante más una incorporación. Retener también es contratar, y es la contratación más barata que existe. Segunda: cuando toca fichar, hacerlo bien a la primera importa; el conductor que vive cerca y encaja con la ruta se queda, y esos 10.000 € se amortizan. El que aguanta seis meses y se marcha, no.
Cómo acortar el tiempo de vacante
Si el día parado cuesta 85 €, la variable a atacar es una: cuántos días pasa la vacante abierta. Tres palancas concretas:
Busca por cercanía, no por listado. El candidato que vive a 15 minutos de tu nave tiene muchas más papeletas de aceptar y de quedarse que el que viene de otra provincia. Empieza el proceso por los chóferes de tu zona y te ahorras entrevistas que no van a ninguna parte.
Habla directo, sin intermediarios. Cada eslabón entre tu empresa y el conductor —agencia, formulario, buzón que nadie mira— añade días. Un chat directo convierte semanas de intercambio de correos en una conversación de una tarde.
Ten el canal abierto antes de necesitarlo. La vacante nunca avisa. La empresa que ya tiene presencia donde están los conductores empieza a cubrir el hueco el mismo día; la que empieza de cero, arranca con dos semanas de desventaja que se pagan a 85 € el día.
Cada día de vacante son 85 €. La primera oferta, gratis
En LogisticDrive publicas tu oferta gratis, sin tarjeta, y llega a los chóferes profesionales que viven cerca de tu base, con chat directo y sin comisión por contratación. Si necesitas más, el plan Premium cuesta 19,99 €/mes o 215,89 €/año, sin permanencia: el año entero cuesta menos que una sola oferta en TDRJOBS (274 € + IVA).
Publicar mi oferta gratis